Cerca del 90% de electricidad renovable en 2030, por Luis Crespo

Cerca del 90% de electricidad renovable en 2030, por Luis Crespo

Todos (políticos, eléctricas, opinión pública) tenemos claro que no se construirá ninguna nueva central convencional (ni nuclear, ni de carbón, ni de gas) en nuestro país en el futuro. Ni siquiera cuando se vayan cerrando paulatinamente las que están operativas en la actualidad, bien porque lleguen a término sus autorizaciones o, como hubiera dicho Clinton: “es la economía, estúpido”. Las nuevas instalaciones renovables producen ya electricidad a menor coste que las nucleares, las térmicas de carbón o los ciclos combinados de gas y es por tanto dudoso que, en gran medida, merezca la pena seguirlas operando cuando pueden progresivamente sustituirse.

Además, las urgencias para la descarbonización deberían conducir a una planificación de instalaciones de generación renovable con los objetivos más ambiciosos posibles para el horizonte de 2030, en donde acercarse al 90% de electricidad renovable es técnica y económicamente posible.

Para ello, tendría que establecerse una senda racional de subastas específicas por tecnologías en la que, a corto plazo, mientras que todavía sigan operativas las centrales convencionales, deberían tener un mayor peso específico las tecnologías no gestionables pero muy baratas, como la fotovoltaica y la eólica. Pero, en paralelo, habría que ir realizando una progresiva transición para que, a partir de 2025, fueran las tecnologías gestionables, como la termosolar con almacenamiento y la biomasa, las adquirieran mayor peso.

La transición hacia una generación eléctrica renovable choca claramente con los intereses de los sectores convencionales que pretenden mantener en el tiempo el mayor respaldo fósil posible. Utilizan argumentos como que “el gas no es tan malo como el carbón” o defienden prolongar sine die la vida de las centrales nucleares por no generar CO2. Sin embargo, eluden mencionar que cada día de funcionamiento se generan nuevos residuos radioactivos cuya gestión no está resuelta todavía, aunque lo que sí es seguro es que su desmantelamiento va a costar mucho más de lo que hemos pagado en el recibo de la luz hasta ahora, poniendo en duda el precio real de la energía nuclear que se nos había vendido como la más barata.

Acelerar la sustitución de la generación convencional por renovable es no solo posible sino deseable, tanto en términos de coste de producción para los consumidores como del impacto que tendría en la economía del país.

Es cierto que los parques eólicos solo generan cuando hay viento y que las instalaciones fotovoltaicas dejan de producir a la puesta de sol, pero también es cierto que hay una gran complementariedad geográfica, estacional y horaria entre las energías hidráulicas, eólicas y solares. Por ello, una apuesta decidida por la instalación de centrales renovables junto con una gestión proactiva de la demanda, operación de los bombeos con el criterio prioritario de reducir el respaldo fósil, contratos de interrumpibilidad como herramienta adicional para dicho objetivo y el uso de las interconexiones, permitirían llevar el respaldo con gas a niveles inferiores al 5% anual en 2030.

Una apuesta decidida por la instalación de centrales renovables junto con una gestión proactiva de la demanda, operación de los bombeos con el criterio prioritario de reducir el respaldo fósil, contratos de interrumpibilidad como herramienta adicional para dicho objetivo y el uso de las interconexiones, permitirían llevar el respaldo con gas a niveles inferiores al 5% anual en 2030

Excepto en Galicia y la cornisa cantábrica, tenemos en España unas 2.500 horas de sol al año que llegan a 3.000 en el sur. La energía solar puede jugar, por tanto, un papel central durante los días soleados, que representan 3/4 partes del año. La eólica y la hidráulica tendrán mayor aportación precisamente en las épocas en las que no hay sol mientras que la biomasa puede jugar un papel de comodín muy flexible durante cualquier época y hora.

Los contrarios a las energías renovables critican su variabilidad, así como la no disponibilidad de almacenamiento. FALSO. Las centrales termosolares disponen del sistema de almacenamiento más barato y fiable, los tanques de sales fundidas, en los que puede recogerse la energía solar captada durante el día para generar a partir de la tarde con una pérdida de menos de 1 grado. De esta forma, una gran parte de la electricidad podría producirse durante el día por centrales fotovoltaicas o por paneles en los tejados de viviendas o naves comerciales e industriales, mientras que, a partir de la puesta de sol, serían las centrales termosolares las que generarían la electricidad a precios hoy en día ya comparables a nuevas centrales de ciclos combinados. Con el transcurso de los años, los costes de las centrales termosolares continuarán bajando mientras que los del gas y de las emisiones no pararán de subir. Un mix que contara con 30 GW de fotovoltaica y 20 GW de termosolar en 2030 cubriría un 40 % de la generación eléctrica en nuestro país.

Las centrales termosolares podrían ser una importante pieza de la transición justa. Contribuyen muy eficazmente a la generación de riqueza en el país, ya que más de un 80% de la inversión es de contenido nacional, con niveles de más de 500 personas diarias en el emplazamiento durante el año y medio de construcción de cada central y unos 50 empleos fijos para su operación, es decir, cada central sería una mediana empresa de continuidad garantizada 40 años, además de otro significativo número de empleos indirectos.

20 GW de nuevas centrales termosolares a lo largo de la próxima década generarían cerca de 100.000 empleos al año durante los 10 años que duraría dicho despliegue y 25.000 empleos estables de por vida una vez construidas las centrales. Aunque una buena parte de la actividad tendría lugar lógicamente en las regiones del sur de España, contribuyendo eficazmente a su convergencia económica, buena parte de la fabricación de componentes y de servicios de montajes especializados tendrían su origen en las CC AA del centro y norte del país, con Asturias y el País Vasco como regiones destacadas.

España, además de ser líder mundial en esa tecnología, tiene las mejores condiciones de cualquier otro país europeo para su instalación. Dichos países tendrán que buscar soluciones mucho más costosas y parcialmente contaminantes para asegurar el suministro y la estabilidad de la red. ¿Vamos a dejar pasar esta oportunidad histórica?

Por Luis Crespo – Presidente de Protermosolar 

https://blogs.20minutos.es/la-energia-como-derecho/2019/01/21/cerca-del-90-de-electricidad-renovable-en-2030-es-posible-y-deseable/

2019-01-23T16:49:33+00:0022-01-2019|Categories: Destacadas, Nacional, Noticias del día, Sin categoría|Tags: , , , |