La energía termosolar coge fuerza en China

La energía termosolar coge fuerza en China

SolarReserve anuncia que trabajará con el mayor proveedor de carbón del mundo para ayudar a reducir la dependencia china de los combustibles fósiles.

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Las perpectivas en EEUU de SolarReserve se reducen. Ante este panorama, este desarrollador de proyectos de energía termosolar unirá fuerzas con el mayor proveedor de carbón del mundo para encontrar mejores perspectivas para la tecnología en China.

El acuerdo de la empresa con Shenhua Group, que estipula que desarrollarán e implementarán 1.000 megavatios de capacidad solar durante los próximos años, podría representar un importante paso adelante del esfuerzo chino por reducir su dependencia del carbón para el suministro de electricidad.

También conocida como energía solar de concentración, las centrales termosolares emplean miles de espejos para concentrar los rayos del Sol sobre una torre central. Los rayos calientan un líquido para generar vapor, cuyo paso a través de una turbina genera electricidad. Los espejos motorizados, llamados heliostatos, rastrean la trayectoria del Sol durante el día. Anteriormente considerada la próxima generación de la energía solar, la tecnología en general se ha estancado en Estados Unidos.

En países hambientos de energía como China, que carecen de acceso a abundantes fuentes del barato gas natural, sin embargo, la energía termosolar tiene futuro.

El Gobierno chino ha afirmado tener planes de desarrollar 10.000 megavatios de capacidad termosolar para 2020 (hay 16 plantas termosolares planificadas o bajo construcción en China actualmente; sólo un puñado de plantas piloto, cada una de un megavatio o menos, están en operación). El sistema de SolarReserve resulta especialmente atractivo para los operadores chinos porque emplea sales fundidas, calentadas a más de 540 °C por los rayos concentrados del Sol, como medio de almacenaje energético. Eso permite suministrar energía cuando las otras energías renovables de carácter intermientente como la solar y la eólica se paran. Las sales fundidas también pueden absorber y almacenar el exceso de energía de la red eléctrica para liberarlo más tarde.

El mercado chino de energías renovables ha sido “dominado por la energía solar fotovoltáica y la eólica”, afirma el CEO de SolarReserve, Kevin Smity, y añade: “Pero se han dado cuenta de que sólo representan una parte de la solución”.

La demanda de energías renovables en China desde luego va en aumento; bajo el acuerdo climático de París (Francía) el país quiere obtener el 20% de su electricidad de fuentes renovables para 2020. Pero el carbón sigue proporcionando más del 60% de la electricidad del país, y el futuro de una forma sofisticada y relativamente costosa de generación de energía como la termosolar en un país en el que millones de viviendas hasta hace poco aún se calentaban con braseros de carbón en absoluto está asegurado.

El acuerdo con Shenhua Group es, de momento, vago. El número y tamaño de los proyectos individuales que comprenderán el total de 1.000 megavatios aún no se han determinado, y SolarReserve rehusa especificar el precio de megavatio-hora que proporcionarán esos proyectos. Las instalaciones se situarán en la árida región interior de China, lo que significa que se requerirán grandes líneas de transmisión para enviar la electricidad a las grandes ciudades de la costa. Pero “el robusto recurso solar y las altas altitudes” del interior de China, según el vicepresidente ejecutivo de Desarrollo de SolarReserve, Tom Georgis, “son ideales” para su tecnología de torre de sales fundidas.

Más ideal, por lo visto, que Estados Unidos. Otros proyectos internacionales están en curso en Chile, Sudáfrica e Israel, tanto de SolarReserve como de su rival termosolar BrightSource Energy. Una prometedora tecnología que ha titubeado en Estados Unidos podría encontrar su camino en el extranjero.

 

 

2016-12-27T15:18:39+00:00 11-05-2016|Categories: Destacadas, Internacional, Noticias del día, Sin categoría|Tags: , , , |