Un estudio de Greenpeace, SolarPACES y ESTELA, apunta a que la energía solar termoeléctrica podría generar 2.7 millones de empleos para 2030

Un nuevo informe de Greenpeace Internacional, SolarPACES y ESTELA (Asociación Europea de la Industria Solar Termoeléctrica) pone de manifiesto cómo la energía solar termoeléctrica podría suministrar el 6% de la demanda de electricidad global para 2030 y alcanzar el 12% en 2050, si se dan las condiciones adecuadas.

El estudio Energía Solar Termoeléctrica, Perspectiva Mundial 2016, en su 4ª edición, ha sido presentado hoy en Ouarzazate (Marruecos) con ocasión de la inauguración de la planta solar termoeléctrica Noor 1.

El estudio muestra además cómo la energía solar termoeléctrica podría crear hasta 2,7 millones de puestos de trabajo en los próximos 15 años. “Este informe deja claro que la energía solar termoeléctrica es clave para lograr un mundo impulsado 100% por energías renovables para el año 2050, algo esencial si queremos salvar el clima”, ha declarado Luis Crespo, presidente de ESTELA. “La importancia de la energía solar termoeléctrica radica en su capacidad para aprovechar el sol y proporcionar energía durante las veinticuatro horas del día, incluso cuando el sol no brilla. Se abre un futuro de energía libre de emisiones para los países del cinturón del sol de todo el planeta”, ha añadido Crespo.

El volumen anual del mercado de generación solar termoeléctrica alcanzó los 3.000 millones de dólares en 2015. Mientras en 2006 la capacidad instalada era de solo 0,5 GW, en la actualidad es de casi 5 GW. El sector termoeléctrico apunta a capacidades instaladas de dos dígitos en los próximos cinco años. Ahora es esencial que la Unión Europea, Estados Unidos, Australia y otras regiones actúen para eliminar las barreras que hoy impiden que los proyectos de energía solar termoeléctrica alcancen su máximo potencial y que pasa por que los responsables energéticos de los países del cinturón solar distingan entre “valor” y “precio” a la hora de incorporar nueva capacidad de generación.

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El potencial de esta tecnología se puede ver reflejado en el proyecto marroquí Noor 1, que se ha inaugurado oficialmente hoy. Este proyecto de 160 MW ha impulsado la economía local y reducirá las emisiones de Marruecos en 240.000 toneladas anuales, según estimaciones del Ministerio de Energía marroquí. Pero Noor 1 no es más que la primera fase del proyecto termoeléctrico Noor. Hay planes para otras dos fases que ya están en desarrollo. Una vez completado, Noor será la mayor planta de producción de energía solar en el mundo con 580 MW. “Noor 1 no es solo una escaparate para la tecnología termoeléctrica,” ha declarado M. Bial, secretario general de ESTELA.

“Demuestra que países como Marruecos pueden ser líderes en energías renovables, marcando el camino a seguir por Europa. El uso de la tecnología solar termoeléctrica traerá enormes beneficios no solo para el sistema eléctrico de Marruecos y sus usuarios, sino para la economía de todo el país”, ha concluido Bial. En el estudio Energía Solar Termoeléctrica, Perspectiva Mundial 2016 se han realizado varios escenarios a futuro para el crecimiento de esta tecnología. En condiciones políticas favorables para la energía solar termoeléctrica, junto a una fuerte aplicación de eficiencia energética, los escenarios muestran que la energía solar termoeléctrica podría dar empleo hasta a 2,7 millones de personas en 2030, así como aportar una parte significativa de la electricidad mundial en 2050.

La energía solar termoeléctrica también podría reducir en más de 37 millones de toneladas las emisiones mundiales de CO2. Una cantidad equivalente a cuatro años de emisiones de gases de efecto invernadero de China. “Se trata de una visión inspiradora no solo para nuestros líderes políticos, sino también para millones de ciudadanos de todo el mundo”, ha señalado Emily Rochon de Greenpeace Internacional. “La energía termoeléctrica puede impulsar las economías locales, proporcionar un suministro de energía fiable y lo más importante, reducir las emisiones de CO2. Cuando los líderes mundiales firmaron el Acuerdo de París en diciembre, reconocieron que el reloj climático no se detiene. Tenemos que reducir drásticamente las emisiones de forma urgente. La energía solar termoeléctrica debe ser parte de ese proceso”, ha concluido Rochon.

La energía solar termoeléctrica, también conocida como energía solar concentrada, es una fuente de energía renovable que utiliza espejos para concentrar la energía del sol y convertirla en calor de alta temperatura para crear vapor que a su vez mueve una turbina para generar electricidad. La energía solar termoeléctrica es una fuente de electricidad que no emite gases de efecto invernadero y se adapta perfectamente a las zonas del mundo con fuerte irradiación solar como el sur de Europa, norte de África y Oriente Medio, África del Sur, partes de la India, China, sur de EE UU y Australia.

Protermosolar es la asociación que representa al sector español de la industria solar termoeléctrica y está integrada por cerca de 70 miembros. La tecnología termosolar, en la que España es líder a nivel internacional, ha irrumpido recientemente con fuerza en el panorama de las energías renovables a nivel mundial y es actualmente la que cuenta con mayor potencial de crecimiento por su gestionabilidad y capacidad de almacenamiento, por su elevada creación de empleo local y por su potencial de reducción de costes. La potencia instalada en España es de 2.304 MW y la contribución de las empresas españolas en los en los mercados internacionales es del 70%.

http://www.estelasolar.org/wp-content/uploads/2016/02/GP-ESTELA-SolarPACES_Solar-Thermal-Electricity-Global-Outlook-2016_Full-report.pdf