Las primas a las energías renovables registran un recorte del 31%

Las primas a las energías renovables registran un recorte del 31%

La retribución total a las energías renovables y la cogeneración registró en el primer semestre del año un recorte del 30,8%.

La energía solar fotovoltaica, con el 36,6% del total de las primas (1.231,43 millones de euros), fue la tecnología a la que le correspondió la mayor parte de esta cantidad, seguida de la termosolar, con 638,06 millones de euros (18,9%), y la eólica, con 626,87 millones de euros (18,6%).

La retribución total a las energías renovables y la cogeneración registró en el primer semestre del año un recorte del 30,8% con respecto a los 4.860,99 millones de euros que se destinaron al pago de incentivos a estas instalaciones en el mismo periodo del ejercicio pasado.

La retribución específica para estas instalaciones de producción ascendió hasta junio a un total de 3.362,26 millones de euros, según datos de la sexta liquidación provisional publicada por la Comisión Nacional de los Mercados y Competencia (CNMC).

Según el informe de la CNMC, el régimen especial cubrió más del 21,5% de la demanda eléctrica en el primer semestre, gracias sobre todo a la eólica, que aportó el 13,3%. La cogeneración cubrió el 8,7%, la fotovoltaica el 4,1 y la termosolar el 3,1%.

A mediados del año pasado, el Gobierno publicó el real decreto que concretaba los recortes de incentivos iniciados en julio de 2013 mediante la fijación de una rentabilidad razonable del 7,39% para las instalaciones de renovables y cogeneración operativas, y del 7,5% para las que entrasen en funcionamiento en el futuro, como parte de los nuevos criterios retributivos diseñados por el Gobierno dentro de la reforma energética.

En total, el nuevo real decreto y la orden ministerial que lo desarrolla fijaban más de 1.400 estándares retributivos para las instalaciones, con 806 instalaciones tipo para la cogeneración, 576 para la fotovoltaica, 23 para la eólica o 18 para la termosolar, en los que se cruzaban variables como la potencia, el posible combustible, la tecnología, las modificaciones sufridas o el año de autorización de explotación.

Además, recogía unas vidas útiles de las instalaciones que oscilaban entre los 20 y los 30 años. La cogeneración quedará dentro de los 20 años, la fotovoltaica en los 30 años y la termosolar en los 25 años.