Luis Crespo, presidente de Protermosolar: “Las centrales termosolares son indispensables para la transición energética”

Luis Crespo, presidente de Protermosolar: “Las centrales termosolares son indispensables para la transición energética”

Luis Crespo lleva diez años volcado en la Asociación Española para la Promoción de la Industria Termosolar (Protermosolar), primero como secretario general y ahora como presidente (fue reelegido para ocupar el cargo durante otros dos años, por unanimidad, hace solo unas semanas). Doctor ingeniero aeronáutico y sociólogo, Crespo es, además, presidente de la asociación euromediterránea de la industria termosolar, Estela, probablemente la asociación termosolar más importante del mundo.

¿Qué opinión le merece el informe que presentó hace unas semanas la Comisión de Expertos en Transición Energética que impulsó el Gobierno Rajoy poco antes de ser tumbado por la moción de censura?
En primer lugar, es una contradicción el hecho mismo de que un informe que debería servir para la transición energética presente un mix de generación que mantiene todo el parque nuclear y mantiene todos los ciclos combinados en 2030 y que, encima, ni siquiera alcanza el objetivo que había establecido la UE del 30% de renovables, objetivo que, por cierto, se ha elevado recientemente al 32% Además, el plan propuesto por la Comisión de Expertos es inviable, tanto técnicamente, como desde el punto de vista de los inversores. Plantea un escenario en el que hay 80 gigavatios de energías renovables no gestionables [47 de fotovoltaica, 31 de eólica], lo que desembocaría en una cantidad de vertidos enormes, además de otras importantes disfunciones… Plantear más de 40 gigavatios de fotovoltaica en un país en el que el pico de potencia está en ese nivel es algo sorprendente. El informe de la Comisión de Expertos va a tener muy poco recorrido, porque estamos seguros de que la realidad se va a imponer. Y la realidad es que, cuando empecemos a retirar carbón, nucleares y seguramente ciclos combinados, lo que va a hacer falta es gestionabilidad y almacenamiento. Y es ahí donde la termosolar ya ofrece, hoy en día, precio competitivo frente a cualquier otra tecnología renovable o convencional.

O sea, que, después de esta larga travesía del desierto, después de cinco años sin construir una sola central termosolar… ¿hay futuro en España?
Nuestra tecnología tiene muchísimo futuro en España, porque va a ser absolutamente necesaria. No podremos vivir sin termosolar aquí cuando se cierren el carbón y las nucleares. Digo más: cuando en Europa se den cuenta de que ya no van a construir nunca más centrales de carbón (incluso puede que ni de gas natural) y se den cuenta de que necesitan tener despachabilidad y almacenamiento, entonces, seguramente, van a mirar al sur de Europa, en particular a España, y van a comenzar a instalar centrales de propiedad europea en territorio español, centrales que no se contabilizarán en el programa diario que Red Eléctrica de España hace para abastecer la demanda nacional. Esto, en lo que se refiere a la península, pero es que, si miramos a Canarias, donde ahora mismo están generando electricidad, en un 85%, con centrales que queman diésel… En Canarias también se van a dar cuenta, más pronto que tarde, de que, cuando quieran cambiar ese diésel por renovables, las renovables tendrán que ser gestionables. Y afortunadamente Canarias tiene niveles de radiación, y suelo ambientalmente adecuado, para que la termosolar desempeñe allí un papel importante, al menos para el subsistema conectado de Fuerteventura y Lanzarote. En Protermosolar esperamos que la capacidad de almacenamiento, la gestionabilidad, sea tenida en cuenta en las próximas subastas de energías renovables en Canarias.

¿Qué tipo de subastas propone Protermosolar?
Lo que tiene que hacer un responsable energético de un país es estudiar qué necesita su sistema eléctrico. Y, a partir de ahí, convocar las subastas que respondan a dichas necesidades. Las subastas tecnológicamente neutrales, por emplear la terminología que empleaba el anterior gobierno, expulsaron a tecnologías gestionables, como la termosolar o la biomasa, que ofertan precios de generación más elevados que la eólica o la fotovoltaica [FV], pero para un producto distinto y de mucho más valor para el sistema [eólica y FV se llevaron toda la potencia adjudicada en las subastas “tecnológicamente neutrales”].

El problema es que ni la eólica ni la fotovoltaica son gestionables, o sea, que van a necesitar un respaldo. Y, si no tenemos renovables gestionables, tendrán que seguir funcionando las nucleares o tendremos que seguir quemando gas.

Ir al mínimo precio de la generación es algo que no tiene ningún sentido para satisfacer la demanda a cualquier hora del día. Las subastas deben diferenciar la generación sin almacenamiento de la que sí puede almacenar, de la que sí puede despachar a partir de la puesta de Sol. Por ello, desde Protermosolar solicitamos que se saque a subasta o bien el suministro desde que se pone el sol hasta el amanecer del día siguiente, o que se saquen subastas específicas para centrales termosolares dispuestas para operar en esas horas a requerimiento del operador del sistema. Esta propuesta puede verse documentada en el «Informe de Transición del Sector Eléctrico. Horizonte 2030».

Entender las diferencias de funcionamiento entre las energías renovables y utilizarlas estacional y horariamente a favor del sistema es algo que ni los programas de expansión de redes ni las subastas neutras son capaces de incorporar. Confiamos en que los nuevos responsables energéticos lo entiendan y aprovechen las posibilidades de todas las renovables para avanzar hacia la descarbonización optimizando los costes.

¿Ha ganado la termosolar alguna subasta de esas características?
Sí, en Dubai, por ejemplo. Allí la administración se preguntó: “¿quién me ofrece generación desde las cinco de la tarde hasta las cinco de la mañana?”. Y ahí entró la termosolar, compitió con el ciclo combinado [gas natural] y ganó la termosolar, que ofreció un precio más bajo que el ciclo combinado. Y aquí pasará lo mismo… Si España saca un concurso, una subasta, de esas características, una subasta que tenga en cuenta qué tecnología es capaz de suministrarme electricidad desde las cinco de la tarde hasta las cinco de la mañana… pues está claro que los primeros en competir seríamos la biomasa y la termosolar. De esta forma, se reducirían enormemente las estimaciones de respaldo publicadas en varios estudios, incluido el de la Comisión de Expertos.

Vayamos a los usos térmicos. Protermosolar oferta su tecnología también como solución para determinados procesos industriales. ¿Es eso actualmente viable?
Sí, hemos publicado un estudio en el que identificamos en España una serie de industrias, situadas en ciertas zonas, en el Sur, en áreas a las que no llega el gas canalizado, industrias que además cuentan con cubiertas o superficies anexas para poder construir allí las instalaciones. En este estudio recogemos toda esa información y destacamos a un centenar de empresas españolas en las que la termosolar se puede decir que es competitiva sin apoyos, aunque con periodos de retorno a la inversión por encima de cinco años. Solo haría falta que las administraciones (no solo la nacional sino en este caso también las locales) le dieran un empujón a estas soluciones para reducir un poco ese periodo de retorno y ahorrar muchísima energía. Insisto: ahora mismo en España hay un montón de industrias que necesitan calor, que necesitan vapor. Y ese vapor, entre los 150 y los 300 grados, puede ser perfectamente suministrado por instalaciones termosolares que hoy en día están muy cerca de la competitividad. Incluso aplicaciones en torno a los 100 grados podrían ser objeto de suministro con sistemas de concentración solar. Pequeños apoyos catalizarían inversiones importantes cuyo resultado sería no solo el ahorro energético y la reducción de emisiones de las industrias a las que me refiero sino también la creación de empleo.

Protermosolar siempre presume de que sus empresas asociadas son la vanguardia de la tecnología termosolar a escala global. ¿Qué lugar ocupan hoy las empresas de la termosolar made in Spain en el mundo?
Pues un lugar fundamental en todas partes. Salvo en China, quizá, donde el programa solar nacional nos deja, a priori, poco sitio, y donde las colaboraciones con empresas chinas suscitan ciertos recelos. Pero, China aparte, el papel de la ingeniería española, y de las empresas españolas, es, en todas partes, omnipresente. Prácticamente en todas las instalaciones termosolares del mundo hay suministros españoles. En algunos casos estamos hablando de todo el llave en mano [ingeniería, suministro y construcción]: el campo solar y el sistema de almacenamiento, el transporte del calor, los receptores, las torres, etcétera… Todo eso lo hacen empresas españolas.

¿Y dónde lo hacen, dónde trabajan las empresas españolas?
En Australia, Suráfrica, Chile, Estados Unidos, Norte de África, Oriente Medio, México. En todas esas regiones, la termosolar va a tener mucho que decir, en todos los países de lo que denominamos el cinturón solar, tanto del hemisferio norte, como del hemisferio sur. Digamos que todo el mundo ha empezado proyectando solar fotovoltaica y eólica y están satisfechos de haber incorporado renovables en su mix a un precio reducido. Pero, ya se están empezando a dar cuenta de que un sistema eléctrico necesita estabilidad de red y gestionabilidad del suministro. Y eso es algo que puede dar la termosolar, por lo que, en todas esas zonas, y más pronto que tarde, vamos a ser imprescindibles.

La I+D española en termosolar también ha sido siempre top. ¿Con quién está compitiendo ahora la I+D made in Spain?
Estados Unidos está gastándose muchísimo dinero en investigación termosolar. Y Australia también. Ahora mismo hay dos programas termosolares de mucha relevancia: The SunShot Initiative de los Estados Unidos y el programa australiano, y seguramente van a aportar resultados muy interesantes con soluciones innovadoras en cuanto a componentes y subsistemas. En Europa tenemos la Iniciativa Termosolar dentro del SETplan, en la que se incluye el concepto del First Of A Kind Project para que las centrales que se construyan en el sur exporten su electricidad a países centroeuropeos. El programa Horizonte 2020, en particular, realiza convocatorias periódicas para proyectos de I+D en nuestro sector, en las que empresas y centros tecnológicos españoles colaboran con alemanes, franceses, portugueses, italianos…. Pero, en todo caso, seguimos siendo líderes en esta tecnología. La Plataforma Solar de Almería sigue siendo el laboratorio más importante del mundo en investigación de sistemas de concentración solar. Además, se está creando en Europa una especie de club de centros de investigación, EuSolaris, que esperamos una a todos los institutos de I+D europeos. Comunión de intereses para evitar duplicidades; para poner en valor, y en común, las buenas prácticas; para canalizar bien las necesidades de las empresas; para ofertar mejor capacidad de respuesta en un ámbito determinado. En fin, una entidad que coordine y racionalice muchísimo más toda la capacidad de Europa.

La Unión Europea está a punto de aprobar el texto definitivo de la nueva Directiva de Energías Renovables. El texto que han acordado el Consejo, la Comisión y el Parlamento europeos fija en el 32% la cuota renovable que debe tener el mix energético UE 2030. ¿Cómo valora ese 32?
Estoy completamente convencido de que el mercado mismo, y la vida misma, harán que, en 2030, tengamos mucho más de ese 32%. Me parece bien que se hayan subido los objetivos [el Consejo Europeo apostaba originalmente por un raquítico 27%], pero –insisto- estoy seguro de que el mercado va a desbordar esos objetivos, como también lo estoy de que las centrales termosolares son indispensables para la transición energética. Pero, vuelvo a la Directiva: también es interesante la apuesta que hace ese texto por racionalizar el que las inversiones en renovables se realicen en la mayor medida posible allí donde el recurso es más abundante. Eso es algo que también promueve la Directiva y que, lógicamente, llevaría a que se concentraran las inversiones en tecnologías solares en los países del sur, lo cual, y aunque parezca extraño, no es el caso en la actualidad.

Teresa Ribera acaba de ser nombrada ministra para la Transición Ecológica. ¿Valoración?
Para empezar diré que me parece que estamos despertando de una pesadilla en el sector renovable español: la de la época anterior, del Partido Popular. O, más en particular, de los hermanos Nadal, tanto Alberto [secretario de Estado de Energía durante cuatro años] como Álvaro [antecesor de Ribera en el cargo]. Creo que el nombramiento ha sido una brisa de aire fresco en el sector. Porque realmente ha sido grave el daño que el Partido Popular le ha hecho a las renovables. Por eso, en el sector de las energías renovables, estamos todos encantados con el cambio de gobierno. Además, y, si comparamos el perfil del anterior ministro con el de Teresa Ribera… en cuanto a su relación previa con el sector energético y muy en particular con la visión del papel de las renovables en el futuro, Teresa Ribera ganaría por goleada.

Pero, más allá de eso, me parece muy importante el destacar que ha sido un acierto el que se le haya puesto al ministerio el nombre de “para la Transición Ecológica” [reúne competencias de los extintos ministerios de Medio Ambiente y Energía]. Creo que el hecho de que medio ambiente y energía estén bajo una única dirección, es un acierto. Teresa Ribera tiene un currículo súperdemostrado y un conocimiento de la situación solidísimo. Digo más: en lo que se refiere concretamente a nuestro sector, los nombramientos de los secretarios de estado y directores generales del nuevo gobierno de Pedro Sánchez presentan perfiles de conocimiento, profesionalidad y rigor que nos llenan de esperanza y optimismo para el futuro.

¿Se refiere a José Domínguez Abascal, el nuevo secretario de Estado de Energía?
Domínguez Abascal es una persona que, para empezar, tiene un currículo profesional impresionante: es doctor ingeniero, perfecto conocedor de cómo se genera y cómo se transmite la energía, es alguien que sabe de lo que va a hablar. En segundo lugar, Abascal tiene una gran experiencia administrativa, porque ha pasado por la Junta de Andalucía, donde ha tenido responsabilidades políticas importantes de gobierno, por lo que también conoce cómo funciona la administración pública. Y, en tercer lugar, ha pasado por la empresa privada, donde también ha tenido altas responsabilidades, además en momentos difíciles, que es cuando uno más aprende [Abengoa]. Por lo demás, el hecho de que la termosolar tuviera en Abengoa un gran peso indica que es un gran conocedor de nuestra tecnología. En fin, que yo creo que cumple sobradamente con los tres requisitos clave: conocimiento técnico, experiencia administrativa y experiencia empresarial, algo que me parece fundamental para poder dirigir esa rama de actividad de la administración. Espero poder reunirme con él tan pronto como su agenda se lo permita.

¿Qué le va a pedir Protermosolar a la nueva ministra?
Sobre todo que acabe con la incertidumbre jurídica y retributiva de las renovables, porque, además de todos los recortes que hemos sufrido, seguimos teniendo encima las dudas sobre futuras modificaciones de remuneración a inversiones realizadas hace 10 años. Tenemos un año y medio a partir de ahora… Por ello, creo que lo primero que debe hacer la nueva ministra es una ley de medidas urgentes para la estabilización de la retribución a las renovables existentes. Ese es un tema que me parece vital. No se puede construir el futuro sobre las cenizas de un sector.

En segundo lugar, le pediría que sea ambiciosa y que aproveche al máximo la contribución que todas las renovables conjuntamente pueden hacer. Acabamos de publicar un informe, con una metodología realista y rigurosa, que nos permitiría asumir objetivos mucho más ambiciosos que los que tenía el anterior gobierno. En particular, sostenemos que repartir la potencia solar entre fotovoltaica y termosolar facilitaría, de forma técnica y económicamente factible, prescindir del respaldo convencional en una gran medida. El nuevo Ministerio tiene en su mano una gran oportunidad para dar un impulso, aprovechando la transición energética, a la economía española. Así que… lo que yo le pediría a la nueva ministra es ambición en los objetivos y puesta en marcha lo antes posible de las políticas que vayan enfocadas a esos objetivos con reglas de juego claras y estables.

Y, luego, quizá, le pediría que no olvide que en el sector de las renovables en general, y en la termosolar muy particularmente, la investigación y el desarrollo son muy importantes. O sea, que le rogaría que estuviese muy conectada con el ministerio de Pedro Duque [Ciencia, Innovación y Universidades]. En ese sentido, yo le pediría al Gobierno que esté orgulloso del papel de liderazgo que la termosolar española ha tenido y está teniendo a nivel internacional, algo que sin duda debemos a los apoyos que hemos tenido en el pasado. Eso le diría: que, a diferencia de los anteriores, no reniegue de su hijo, sino que, apueste por seguir desarrollando en España la tecnología termosolar con la construcción de nuevas centrales, para que sigamos siendo líderes en un sector emergente y de volumen billonario a nivel internacional. Porque eso solo se puede hacer con un mercado interno que facilite la incorporación de los desarrollos tecnológicos para los que nuestras empresas y centros tecnológicos están indiscutiblemente preparados. En pocas ocasiones España ha tenido oportunidades semejantes y no podemos permitirnos renunciar a una tan importante.

Antonio Barrero F., energias-renovables.com