El piloto André Borschberg se ha comunicado con la torre de control del Aeropuerto de Sevilla-San Pablo pasadas las 6:00 de la mañana, y le han confirmado que podía despegar para seguir su viaje a Egipto
, tras sobrevolar la termosolar de Sener, Gemasolar.

Energia_solar-gemasolar

Unos minutos antes, ya enfundado en el mono oficial del viaje, ha comparecido ante los medios de comunicación al pie del avión para explicar que espera continuar «sin decepcionar al mundo, porque no podemos decepcionar a toda la gente que nos ve y nos sigue», en referencia tanto al seguimiento internacional en prensa como a las miles de personas que lo hacen a través de las redes sociales.

De hecho, más de 1.000 personas han estado esta madrugada conectadas a la aplicación Periscope para seguir en vivo tanto las maniobras previas como el despegue, y muchas de ellas podrán interactuar con el piloto en vuelo en muchas fases de su viaje.

El avión ha abandonado el aeropuerto de Sevilla, cuando todavía no había amanecido, rumbo a la capital egipcia, donde tiene previsto llegar en un plazo de entre 48 y 72 horas.

Este avión monoplaza, fabricado con fibra de carbono, se sustenta con una envergadura mayor que la del Boeing 747, pero pesa sólo 2.300 kg y se mueve con una potencia media de una pequeña motocicleta (15 CV).

La nave mantiene una velocidad de travesía de entre 45 y 55 kilómetros por hora y alcanza un techo de vuelo máximo de 8.500 metros de altitud.

Arranca así su etapa 16 de su vuelta alrededor del planeta, con la que promociona las energías renovables, tras haber volado ya por Omán, India, Myanmar, China, Japón, Estados Unidos y España. Su destino final será la misma ciudad de la que despegó: Abu Dhabi.