Abengoa ha solicitado formalmente ante un juzgado de Sevilla el preconcurso de acreedores.

Los esfuerzos de la empresa, la banca acreedora y el Gobierno pasan ahora por encontrar una salida para salvar la empresa de 75 años de historia, que da empleo emplea a 24.306 personas, de los que, a cierre de 2014, casi 6.900 trabajaban en España. La empresa desarrolla su negocio en más de 80 países en torno a tres actividades: ingeniería, infraestructuras y biocarburantes.
Abengoa solicita el preconcurso tras romper Gonvarri Corporación Financiera, filial del grupo Gestamp, el acuerdo para adquirir el 28% de su capital, con una inyección de 350 millones.

En la nota remitida ayer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) para informar de su situación, la empresa ya indicó que solicitaría “a la mayor brevedad” el preconcurso de acreedores. De esta forma, la compañía espalola tratará de sortear el que sería el mayor concurso de la historia de España.

Abengoa cifra en 8.903 millones de euros su deuda total bruta consolidada, cuyo coste medio es del 7%. De esta cifra, la mayor partida es deuda corporativa, por un importe de 5.828 millones a un coste medio del 7,6%. El pasivo total del grupo a cierre del tercer trimestre ascendía a más de 24.700 millones de euros.

abengoa-CSP-Solana

Desde el sector financiero señalan que frente a ese gran inconveniente de la compañía está su potencial y sentido industrial, una baza que la banca acreedora quiere jugar para poder dar viabilidad a la empresa y lograr una salida aunque el escenario sea complicado. “Hay varias vías de solución pero ninguna es fácil”.

Desde XTB, su analista Rodrigo García apunta tres: la entrada de un nuevo socio capitalista que inyecte liquidez, que los bancos acuerden una refinanciación y den cierta holgura a la empresa o que se opte por un rescate público, aunque subraya que esta última opción es la más complicada e improbable.

Sobre la entrada de un nuevo socio tras la retirada de Gestamp, García también ve difícil encontrar un candidato para el que el potencial industrial de Abengoa compense apuntarse la abultada deuda.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, ha garantizado la colaboración del Gobierno en la búsqueda de una solución “de futuro” para Abengoa y ha pedido a todos los implicados que “negocien y dialoguen hasta la extenuación”.

Por su parte, el ministro de Industria, José Manuel Soria, ha insistido en que espera una solución para la empresa, cuya situación es “extremadamente delicada”, y ha recordado que no son épocas en las que el Estado pueda inyectar capital en una empresa privada.

Desde la oposición, el candidato del PSOE, Pedro Sánchez, ha pedido al Gobierno que “ponga todo de su parte” para buscar una salida, mientras que la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ha subrayado que las entidades financieras “no pueden fallar”, del mismo modo que “España se implica con el sistema financiero en los momentos de dificultad”.

Desde los sindicatos, el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, ha manifestado su preocupación por el empleo, mientras que el secretario general de UGT, Cándido Méndez, ha pedido al Gobierno que se “comprometa políticamente” en la búsqueda de una solución y, si no hay resultados, ha demandado la intervención directa a través del ICO y Bankia.