Cada MW termosolar puede reemplazar cada MW de gas y lograr una transición total del sector eléctrico, lo que implicaría la sustitución de las centrales actuales de gas, tal y como se desprende del estudio realizado por Protermosolar en colaboración con la Universidad Pontificia Comillas, que analiza los aspectos técnicos y económicos de cara a la consecución de un sector eléctrico 100% descarbonizado.

El sector eléctrico dispone de una capacidad de 120GW, que representa 2,6 veces la demanda punta (45GW). Este dato pone de manifiesto que el crecimiento de esta potencia se basa en la instalación de nuevas tecnologías renovables de carácter intermitente y que, al no aportar firmeza y reservas de operación, no desplazan a las tecnologías fósiles convencionales y, por tanto, el sector eléctrico actualmente se está descarbonizando en energía, pero no en potencia, según Protermosolar.

El estudio realizado por Protermosolar y la Universidad Pontificia Comillas analiza qué necesidades presentará el sistema eléctrico a 2030 basado en tres ejes fundamentales: la flexibilidad, la cobertura de la demanda y la seguridad y estabilidad de frecuencia del sistema eléctrico.

En lo que respecta a la flexibilidad, la denominada curva de pato, ya presente en el sistema eléctrico actual, está previsto que duplique las necesidades de rampas a bajar en el amanecer (comienzo de producción solar) y de rampas a subir en el atardecer (cuando desparece la producción solar fotovoltaica). Dichas rampas, que serán cubiertas en un 40-50% por las centrales de gas, pueden ser sustituidas en su totalidad por centrales termosolares.

En cuanto a la cobertura de la demanda, el estudio identifica cómo las centrales de bombeo y termosolares con almacenamiento térmico presentan factores de capacidad superiores al 50% entre las 300 y las 600 horas anuales más críticas de demanda.

Por último, el estudio concluye que si se introdujesen 7 GW adicionales de centrales termosolares, éstas contribuirían a cubrir las necesidades de inercia y reserva primaria requeridas por el sistema eléctrico, asegurando así la seguridad de suministro y estabilidad de frecuencia

Por todo ello y de cara a la revisión del PNIEC, resulta esencial incentivar diferentes tecnologías de almacenamiento y renovables con respaldo que permitan una descarbonización real del sector, donde la tecnología termosolar debe desempeñar un rol imprescindible, beneficiándonos de una potencia solar como es España, según Protermosolar.