El Gobierno, a través de la aseguradora pública Cesce, ha mostrado su predisposición a respaldar a la Nueva Abengoa con 153,5 millones de euros para asegurar sus futuras operaciones.

Cesce, participada en más de un 50% por el Estado y en el resto de su capital por entidades financieras y aseguradoras, asegurará la mitad de la nueva línea de 307 millones de euros que necesita Abengoa para el desarrollo de nuevos proyectos.

cspabengoasudafrica

El pasado mes de julio, los bancos acreedores que participan en el rescate de Abengoa solicitaron a Cesce este respaldo para esta línea de financiación, que se aportará dentro del plan para salvar la compañía y que se destinará a proyectos en el exterior que son considerados “los más claros y sólidos” de la cartera del grupo.

Los proyectos en los que está previsto utilizar estos avales son la planta termosolar en Chile de Atacama I, el ciclo combinado ‘Norte III’ en México, la línea de transmisión eléctrica en Perú ‘ATN3’, Fulcrum en Estados Unidos, Waad Al-Shamal (Arabia Saudí), Eskom-Upington (Sudáfrica), A4T (México) y Al-Misfah (Omán).

Así, la aseguradora pública ha mostrado su “mejor disposición” para valorar su participación como asegurador de estas operaciones, aunque su visto bueno no constituye una oferta de seguro ni un compromiso en firme de cobertura, y se procederá a la aprobación de las operaciones “una a una”.

Además, esta predisposición de Cesce a participar como asegurador en esta línea de avales está vinculada a que se concluya con éxito el proceso de firma del contrato de reestructuración de la compañía y a la homologación judicial del acuerdo de refinanciación.

La exposición de Cesce en Abengoa asciende a unos 206 millones de euros. De esta cifra, unos 115 millones de euros corresponden a avales y el resto a crédito comprador.

El periodo de adhesiones al plan de viabilidad de la empresa arrancó el pasado 26 de septiembre y se prolongará hasta el próximo 25 de octubre, inclusive, con el objetivo lograr el respaldo de al menos el 75% de los tenedores de su deuda que le permita poder esquivar el concurso de acreedores.