En su primera comparecencia ante la Comsisión de Industria, Turismo y Comercio del Congreso, Hernández hizo una valoración “altamente positiva” del Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010.

El secretario de Estado de Energía, Fabrizio Hernández, sostuvo este miércoles que el Gobierno mantiene su apuesta por todas las energías renovables, más allá de las medidas de ahorro a las que ha obligado la actual coyuntura económica, "altamente imprevista y adversa".

En su primera comparecencia ante la Comsisión de Industria, Turismo y Comercio del Congreso, Hernández hizo una valoración "altamente positiva" del Plan de Energías Renovables (PER) 2005-2010. "El desarrollo de las renovables está teniendo muchos efectos positivos para la economía", como la reducción de la dependencia energética y de las emisiones de gases de efecto invernadero, un importante avance tecnológico y una contribución positiva a la balanza comercial.

"Estamos presentes con empresas" del sector de las renovables "en buena parte de los países desarrollados. Se nos identifica con el desarrollo de un sector industrial, por primera vez", destacó.

Recordó, en este sentido, que los datos de 2010 revelan que se han duplicado los objetivos marcados para ese ejercicio para la energía eólica, se han triplicado los de termosolar y se han multiplicado por cinco los de fotovoltaica. Con todo ello, se ha logrado un modelo energético "menos dependiente y más limpio" y se ha logrado reducir las emisiones de CO2 un 40%, desde 2005.

De cara al futuro, "el Gobierno considera estratégico a este sector; sigue apoyándolo y considerándolo básico para tener un modelo sostenible. Mantiene su apuesta" por las renovables, incluida la fotovoltaica, más allá del corto plazo. Una coyuntura macroeconómica y energética "altamente imprevista y adversa" que ha obligado a tomar medidas de ahorro, que afectan a las renovables.

"Somos pioneros en energías renovables, tenemos abundantes recursos naturales y más capacidad solar que ningún otro país europeo", dijo el secretario de Estado. Hemos de aprovechar la ventaja competitiva de haber sido pioneros" y, de hecho, el Gobierno espera reducciones de costes, que se reflejarán en los marcos retributivos a partir de 2013 (en cuanto a la eólica) y 2014 (termosolar), lo que ayudará a la reducción de los costes del sistema.

En el caso de la fotovoltaica (cuyos costes se han reducido un 80% desde 2008), el Ejecuto también confía en que "acabe siendo competitiva, sin necesidad de mecanismos de soporte" (esto es, de primas).

"La apuesta por la fotovoltaica", por ello, "no debe ponerse en duda", insistió, como tampoco la apuesta por el resto de energías renovables, que se materializará en el próximo Plan para tecnologías renovables 2011-2020.

A pesar de todo, Hernández incidió en que las renovables "tienen importantes costes. Hay que pagarlas y son más caras; si no, no habría que apoyarlas". En este sentido, "es importante que esa contribución se planifique y modere para que los beneficios derivados del aprendizaje no vayan en contra de la sostenibilidad económica del sistema", dijo.

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