Protermosolar señala que en Extremadura entrarán en funcionamiento las 19 centrales termosolares que ya están asignadas y que deben estar construidas antes de 2013.

 

 

 
Extremadura tiene, de media, unas 2.800 horas de luz al año. Este enorme potencial ha convertido a la región, junto a Andalucía y Castilla-La Mancha, en el foco del desarrollo de la energía solar termoeléctrica en España.
 
Las centrales termosolares son especialmente beneficiosas porque cada una supone una inversión de unos 300 millones de euros, además de generar cientos de puestos de trabajo. Sin embargo, la incertidumbre legal en este sector puede provocar que Extremadura se quede sin más de la mitad de los proyectos de centrales termosolares.
 
Protermosolar, la Asociación Española de la Industria Solar Termoeléctrica, señala que en Extremadura entrarán en funcionamiento las 19 centrales termosolares que ya están asignadas y que deben estar construidas antes de 2013 (ya hay cinco terminadas), pero después de este horizonte todo es más difícil y las 40 empresas que están en lista de espera para instalarse en la región lo tienen muy complicado.
 
Tampoco las 19 que figuran en el Registro de Preasignaciones lo han tenido fácil. La crisis provocó que el Gobierno central se replantease su sistema de ayudas a las energías renovables y ante esta incertidumbre, el sector tembló.
 
Hay cierta preocupación en Navalvillar de Pela, donde se prevé la construcción de dos centrales termosolares que crearán 100 empleos y supondrán una inversión de 600 millones de euros en esta localidad. La obras debían comenzar, según anunció el consejero de Industria, Energía y Medio Ambiente de la Junta de Extremadura, José Luis Navarro, en el primer trimestre de 2009, pero finaliza 2010 y el terreno sigue igual.
 
Manuel Sánchez, alcalde de Navalvillar de Pela, asegura que el comienzo de las obras es inminente y niega que exista ningún problema. "Según me ha dicho el presidente de Florida Power (la empresa responsable), los trabajos podrían comenzar en dos semanas con los movimientos de tierra", explica Sánchez, que destaca que esta infraestructura es básica para la localidad.
 
Técnicamente, las empresas están obligadas a terminar sus obras antes de 2011, 2012 ó 2013 dependiendo de cada permiso. "Pero hemos conseguido tener unos meses de margen, aunque no todos los empresarios los usarán. Algunos estarán a tiempo y otros se retrasarán", explica Luis Crespo, secretario general de Protermosolar, en el periódico Hoy.
 
"El sector ha llegado a un acuerdo con el Gobierno en julio y ahora este Real Decreto está en fase de publicación", explica Luis Crespo. La mayor conquista que han logrado las termosolares ha sido que se mantengan las primas, al menos para las empresas que ya están asignadas.
 
A cambio, durante el primer año que estén en funcionamiento serán menos rentables, ya que no operarán por el sistema de ‘pool más prima’, sino por la opción tarifa. "Se producirá energía y cada kWh se pagará a una tarifa fija. Esto es menos beneficioso para los empresarios que el ‘pool más prima’ en el que la tarifa de la energía es variable. Así, el Gobierno ahorra durante el primer año, pero a cambio mantiene las primas", explica el secretario general de Protermosolar.
 
"El futuro dependerá del papel que jueguen las termosolares en 2020", explica Luis Crespo. La única manera de que el sector siga adelante es que el Gobierno se implique con los compromisos ambientales o incluso haya una norma internacional que suba el porcentaje de energía que debe producirse de forma renovable. Esto obligaría a España a seguir incentivando la energía renovable y que se apueste por la termosolar.
 
"Creemos que la termosolar tiene muchas posibilidades porque tiene ventajas sobre las otras. Es la que más genera empleo y es muy gestionable con el sistema eléctrico. Si hay un problema, es capaz de sustentar el sistema y puede ser una buena apuesta para el futuro", concluye Crespo.