La primera central termosolar de sal fundida de 100 megavatios de China, ubicada en Dunhuang, provincia de Gansu, desde este lunes ya genera energía y opera a plena capacidad, informó Chinanews.com.

Tras casi 20 horas de trabajo, los registros de operaciones evidencian que la central de energía termosolar se mantiene estable y con un nuevo récord : 1,8 millones de kilovatios-hora de potencia/día generados. Todos sus indicadores sugieren que ya ha alcanzado o superado sus valores diseñados. Este es otro importante paso después que, a mediados de abril, la planta generara 1,67 millones de kWh de energía a lo largo de 34 horas de operación continua.

La primera central termosolar de sal fundida de 100 megavatios es uno de los primeros proyectos chinos de demostración en el sector de la generación de energía termosolar y térmica. Con una inversión de 3.000 millones de renmimbi (433,1 millones de dólares estadounidenses), la novedosa planta fue construída por la empresa Beijing Shouhang, que posee los derechos de propiedad intelectual de la central de energía.

Huang Wenbo, vicepresidente de Beijing Shouhang, indicó que esta central eléctrica ha pasado la prueba de funcionamiento bajo las condiciones ambientales más duras en diferentes estaciones, lo que significa que puede ser ampliamente utilizada en las zonas del noroeste de China.

La central termosolar de sal fundida de megavatios, también llamada “súper planta de energía espejo”, funciona utilizando 12.000 espejos que concentran la luz solar en un receptor que está localizado en la parte superior de una torre solar, que luego calienta la sal fundida. Está diseñado permite generar 390 millones de kWh de energía al año y reduce 350.000 toneladas métricas anuales de emisiones de dióxido de carbono. Su beneficio ambiental anual equivale a 667 hectáreas de bosques.

La nueva central de energía solar termoeléctrica, que puede suministrar 24 horas de energía continua a plena capacidad, ha proporcionado una sólida base técnica para el desarrollo de empresas nacionales, tanto en el país como en el extranjero. Y también ha permitido a China convertirse en uno de los pocos países del mundo en dominar la tecnología central de las centrales térmicas de sal fundida de megavatios.