El avión solar “Solar Impulse”, que ha viajado de Ginebra a Rabat sin utilizar una gota de combustible, llegará Uarzazate, en el sur de Marruecos, donde se proyecta una futura termosolar.

Según la agencia marroquí de la energía solar (MASEN), las condiciones meteorológicas óptimas de estos últimos días permiten pensar con un 90 % de probabilidad que el vuelo al destino final tendrá lugar.

El avión permanecerá varios días en Uarzazate y será el centro de numerosos actos y ceremonias de promoción de la energía solar termoeléctrica en esta población situada al sur del Gran Atlas y que goza de una irradiación solar de unas 3.000 horas al año (por 2.500 en el sur de España).

Aprovechando la presencia del avión, se anunciará en Uarzazate (posiblemente el sábado próximo) el adjudicatario final de las obras de la primera fase de la central termosolar, un proyecto de unos 700 millones de euros para una central de energía solar que en su primera fase producirá 500 megavatios de energía solar fotovoltaica y termosolar y que debería estar lista en 2015.

La composición del Consorcio que muy probablemente se adjudicará el concurso internacional convocado por MASEN: ACWA POWER (Arabia Saudi) + ARIES (España) + TSK (España). Las empresas que, en tal caso, construirán la termosolar en la modalidad EPC: TSK + ACCIONA +SENER.

En las dos últimas semanas la oferta de este consorcio ha sido examinada por los principales donantes (Banco Mundial, Unión Europea, agencias de cooperación alemana y francesa), pero corresponde a Masen elegir el momento oportuno para el anuncio de la adjudicación.

La planta de 500 megavatios es solo parte de un ambicioso plan marroquí de varias centrales solares que en 2020 se prevé produzcan 2.000 megavatios y contribuyan a proveer, junto a la energía eólica y la hidráulica, un 40 % de las necesidades energéticas del país.

Los creadores del avión "Solar Impulse" y pilotos de la nave, los suizos Bertrand Piccard y André Borschberg, dijeron al llegar a Rabat, hace ahora una semana, que su elección de Marruecos como destino de su primer vuelo intercontinental era la decidida apuesta de este país por las energías renovables.