Saeta Yield, filial de renovables de ACS, prevé invertir 250 millones de euros en el próximo año y medio en comprar nuevos activos de generación de energía verde, termosolares y eólicos, fundamentalmente fuera de España.

La firma ya ultima la adquisición de un activo en Oaxaca (México), en línea con su estrategia de crecimiento y de expandirse por Latinoamérica y Europa.

“La creación de valor recurrente mediante el crecimiento a través de compras forma parte del ADN de la compañía”, aseguró su presidente, José Luis Martínez Dalmau, durante su intervención ante la junta general de accionistas.

“En los próximos 18 meses avanzaremos en nuestra estrategia de crecimiento rentable. Tenemos oportunidades de crecimiento claras y alcanzables, los fondos y la liquidez necesaria para acometerlas, y un modelo de negocio que fomenta la rentabilidad total para nuestros accionistas sostenible a largo plazo”, aseveró.

Estas nuevas compras de activos sucederán a la primera que el grupo realizó el pasado mes de marzo, un año después de salir a Bolsa, cuando tomó dos plantas termosolares de Badajoz.

La compañía participada por ACS y el fondo GIP ratificó además su “compromiso” de seguir aumentando el dividendo, tras crecer ya un 7,7% este año.

A pesar de ello y de ser, según su presidente, “una de las compañías españolas con una más alta rentabilidad por dividendo”, en su opinión la actual cotización de Saeta “no refleja el valor de la compañía”.

En la actualidad, el que es primer yieldco que saltó a Bolsa en Europa cotiza en el entorno de los 8 euros, frente al precio de 10,45 euros por título con el que se estrenó en el mercado en febrero de 2015.

ACS FLORENTINO PEREZ

El presidente de Saeta también reconoció que la caída del precio de la electricidad de este año, derivada de la elevada generación hidráulica y eólica de los primeros meses del ejercicio, está “afectando” a la parte de sus ingresos expuestos al mercado, la cuarta parte del total.

No obstante, garantizó que este descenso “no se trasladará íntegramente” a los resultados de la empresa, “gracias a las medidas de control de costes y a los cobros regulatorios de ejercicios anteriores”.

Así la filial de renovables de ACS afronta el futuro “con muy buenas perspectivas” dada la recuperación económica, el “consolidado” crecimiento de la demanda de electricidad y el “impulso” a la energía verde que derivará de la Cumbre del Cambio Climático de París.