La lucha contra el cambio climático se ha vuelto cada vez más relevante, resultando en el desarrollo de tecnologías emergentes para ayudar a la descarbonización y la reducción de gases de efecto invernadero; un ejemplo de esto es la planta termosolar construida en Chile.

En junio del 2021 se inauguró la primera planta termosolar en América Latina: Cerro Dominador, propiedad de IEG Global Energy Parterns. El complejo solar se encuentra en el desierto de Atacama, en la Región de Antofagasta, en Chile; está integrado por una torre de 250 metros de altura, 10600 heliostatos que siguen el curso del sol y 392,000 paneles solares, lo que resulta en 210 MW de potencia instalada.

Esta región cuenta con los mayores índices de radiación solar (directa) del planeta. Al estar cerca del Ecuador, presenta poca o escasa humedad en el ambiente, lo que permite la captación de la radiación solar de forma directa.

Los heliostatos (que funcionan como espejos) reciben la radiación solar y la concentran en el receptor que se encuentra en la cima de la torre. El receptor es un reactor que contiene sales fundidas que al absorber el calor de los rayos concentrados por los heliostatos comienzan a calentarse hasta alcanzar una temperatura de 565°C; una vez alcanzada esta temperatura, las sales bajan por unas tuberías que se encuentran dentro de la torre y son almacenadas en tanques especiales que conservan el calor.

Posteriormente, las sales calientes pasan a intercambiadores de agua-vapor con la finalidad de producir vapor de alta presión para mover una turbina y generar electricidad, la cual es transmitida mediante torres de alta tensión para ser utilizada en ciudades e industrias. El reactor se vuelve a cargar con “sales frías” para continuar con el proceso. Una ventaja adicional es que, al llegar la noche, las sales almacenadas que están a 565°C pueden almacenarse hasta por 17.5 horas, lo que permite seguir produciendo energía necesaria para abastecer al sistema eléctrico.

Cerro Dominador tiene la capacidad de abastecer a más de 380 mil hogares y busca cubrir el vacío energético que dejará en Chile el cierre de centrales de carbón. Además, se estima que el complejo podría llegar a reducir 870 mil Ton de CO2 favoreciendo la descarbonización y reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero. Los beneficios no solamente son ambientales, la implementación de este tipo de tecnologías promueve el Objetivo de Desarrollo Sostenible de Generar energía más limpia, más barata y accesible.

Chile dio un paso muy importante hacia la descarbonización de su economía y muestra el camino para que otros países puedan tomar el mismo rumbo. Las tecnologías de concentración solar son capaces de entregar energía de forma constante, limpia y sostenible, diversificando la matriz energética y ayudando a mitigar el cambio climático. En este sentido se vuelve fundamental que México tome el ejemplo de Chile y aproveche sus ventajas geográficas para realizar proyectos en pro de la descarbonización del planeta.

 

Por Pablo Vargas Fernández del Busto

https://www.razon.com.mx/opinion/columnas/iraltus-l/centrales-termosolares-alternativa-combatir-cambio-climatico-510116